martes, 9 de junio de 2020

Grita

Cualquier día es tan bueno como otro para morirse. Hace poco le dije a alguien que sólo importa hoy, que no tenemos nada, lo que no implica que la vida sea una completa locura. Sólo necesitamos alguien que esté.

Esa persona ha perdido a alguien de un cáncer en su familia y se notaba que estaba jodido y lloraba, pero llevaba años sin verla. No necesitamos más flores muertas que vivas, así de claro. Si no estás da igual estarlo, eso no es vivirte, vivirnos.

Posiblemente las personas que más he querido en mi vida siguen vivas, en alguna parte, lejos de mí, y si mueren no me enteraré. Nadie me llamará. Y lo único que tengo son los minutos que vivo ahora y quien está cerca.

Tenemos derecho a estar tristes y a ser comprendidos por estarlo. Hay quien no sabe vivir correctamente, es posible que yo sea así. Hago un esfuerzo todos los días por convencerme de que esto tiene sentido, a veces olvido sin querer lo mucho que sufro.

Hubiera estado bien tener mejores amigos, que no me dejaran hundirme y no sentir el mar de soledad. Pero ya me he acostumbrado.

Lo que está en mi mano, lo tengo claro. Sólo necesito compartir mi espacio a veces. Una mano cálida y suave que me acompañe en silencio. Andar a la deriva y respirar.

Y seguir.

viernes, 1 de mayo de 2020

The sun

La pregunta que nos saque de dudas no siempre tiene por qué ser: ¿quiero a esa persona?. Quizá lo más básico y alejado del vuelco emocional que supone el choque de asimilar el hecho de amar sea: ¿puedo estar lejos de esa persona?, ¿existe una realidad donde pueda ser feliz sin ella?. Está claro que realidades hay muchas, que maneras confinadas de plantear la existencia se están dando, pero también en esta situación se verifica lo primigenio. En la distancia.

Por suerte ya queda menos, o eso parece. Si 2020 fuera una carta de la baraja sería el comodín, el joker riéndose de todos nosotros lanzando nuevas formas de incertidumbre. ¿No es un tanto poético vivir como si todo pudiera destrozarse mañana? El hoy es absolutamente todo.

No hay que hacer demasiados planes, no hay que pensar tanto, no tan allá. El universo nos lo está gritando, junto a la necesidad imperante de respetar los recursos naturales. Pero eso sería largo.

Hace unos tres años que no siento estabilidad en mis circunstancias, aunque sí que es cierto que en un tiempo intermedio soñé con alcanzarla por fin. Y sigo mirando ese sueño con tristeza y el alivio que me recuerda que todo sucede por alguna razón, que si algo no se da es que nos quedaba por aprender una parte importante. Y me centro en ver qué sería.

No sé ni siquiera si dentro de dos semanas lograré llegar a mi ciudad adoptiva para recoger el resto de cosas que no pude traerme en la mudanza, pero tengo que lograrlo. He asumido que el retorno es imposible.

Estuvo bien, cuatro meses de desconexión y conexión con otras personas, uno entero confinada, ahora otro aquí... el año de la broma surrealista. El año en el que no trabajo y vuelvo a estudiar, y siento que la mayoría ha sido una parte adolescente en un mundo de mayores. Ahora no importa. Da igual a qué mundo quiera pertenecer ni con quién, sólo importa dónde se puede estar y con quién.

Otra Elisa me dijo que las expectativas son un cáncer, y no le faltaba razón, así que debería pensarlo más cuando siento ansiedad por la lentitud, cuando me aflijo y mi ánimo se derrama y floto por las mañanas y tardes como una mota de polvo ingrávida. No importa si vengo o voy.

Se puede vivir con una maleta, llevo unos años dando fe. Pero es cierto que se necesita un espacio mínimo. El mínimo que garantice organizar tus pensamientos.

No todo el mundo necesita un lugar porque su mente eche fuego.

sábado, 28 de marzo de 2020

The end of the fucking world

En el fin del mundo sólo importará una cosa: vivir de la mejor manera. Y este periodo de prueba nos enseña lo importante que es nuestro equipo. Solos la realidad es mucho más triste, más abocada a la locura. Pero no hace falta que se acabe nada, ésa es la cuestión. Da igual quiénes sean tus padres, o lo que digan, las cuestiones que elaboren, los juicios, los gritos, da igual quién sea cualquier persona que no te hace bien, lo básico es o son tus compañeros, tu compañera, la persona con la que decidas compartir tu vida, tu única vida. Más claro ahora, para todos, de lo que ha sido siempre.

Liderar el futuro es una cuestión de decisión y compromiso, del valor para afrontar las consecuencias.

domingo, 16 de febrero de 2020

No lo sabes

Hay gente que vive ya la felicidad y no lo sabe, porque vive esperando una perfección que estaría completa con "un poco más" o "un poco menos". En la utopía de los sueños en los que no son ellos mismos, donde no tienen defectos. Como si ninguno los tuviésemos...

Y llega el día en que su cama está vacía, sus paredes no escuchan risas, nadie les besa ya al despedirse. El momento en que se dan cuenta que quizá estaban más cerca de la felicidad entonces, que tenían los materiales y no la actitud, que tenían las personas pero no la fortaleza...

Pero yo estoy harta de mierdas. Estoy harta de la gente que te trata mal y te llama después, de los que se arrepienten y te llaman a los meses, a los años... De los que piensan que te tendrán siempre hagan lo que hagan, y no.

He estado en pie mucho tiempo sin saber ni cómo, luchando y esperando imposibles. No creo en ningún mañana que no se demuestre hoy.

Quiero volver a llamar hogar a alguna parte, a alguna persona. Quiero algo que permanezca a pesar de los problemas inevitables de estar vivo. Quiero sentir que soy parte de un sistema coordinado, que toma impulso por todas sus partes, y no arrastrar una vez y otra historias vacías e hipócritas.

La magia está bien para el cine, en la realidad más te vale cuidarte de ella.

La versión de prueba ha expirado, y estos son los resultados. Realmente era lo esperable, no se puede esperar que algo florezca sobre terreno quemado. No es que quiera volver al punto del que partí, pero sí me gustaría regresar en uno donde pueda sentirme mejor y más equilibrada, sabia y directa. Creo que bastantes de mis errores anteriores estuvieron basados en no afrontar directamente mis sentimientos y traducirlos a palabras cuando tenía oportunidad.

El caso es que estoy cansada de tonterías, de discusiones sin sentido, sólo quiero paz y silencio.

Para Elisa:
me alegro de que sigas leyendo. Te deseo un año mucho mejor que el anterior, te mando mucha fuerza, igual que tú me la das cuando comentas. 
Gracias por existir en alguna parte y hacer que esto tenga algún sentido. Alguien ha leído mis botellas a través del mar. 
Nuestras tormentas cesarán.
Un beso ]

jueves, 2 de enero de 2020

Patriarcado

Hasta ahora no he dedicado una entrada a frases de personas con las que haya salido, pero creo que es importante resaltar donde la cultura machista ataca sin que nos demos cuenta. Ni siquiera los chicos que las pronuncian alguna vez son conscientes, porque en sí la frase no tiene nada de malo, lo malo viene cuando un hombre cree que una mujer tiene que actuar acorde con su criterio por encima del suyo propio.

Y ahí van. He escuchado frases desafortunadas, entre las peores: yo no podría salir en serio con alguien que vistiese como tú. En la línea de ésta se sucedían algunas como, esa falda es muy corta, o ¿en serio sales así?, o se te ven las tetas, ¿usas esa ropa para salir con compañeros de trabajo?. Una vez la misma persona incluso se reía contrariamente de que usara zapatos demasiado formales. Medía 1'90cm y para él fui siempre demasiado alta. Esto quiere decir que algo que no puedo cambiar ya era demasiado, por supuesto en base a su propio criterio, porque para otros hombres de la misma altura yo podría resultar baja. El mal no radica en sí en la recomendación estética, por supuesto, sino en pensar que yo cambiaré por eso.

No sé las veces que he escuchado que me maquillo demasiado, que debería llevar un color normal en el pelo, que las chicas con el pelo largo le gustan más, que lo lleve así o lo lleve asá... Que estoy gorda, que estoy flaca, que ojalá ganase unos kilos para tener las tetas más grandes...

Tengo 34 años, el mes que viene cumpliré 35. Cuando empecé a salir con personas me fijaba en las que me gustaban y no siempre eran iguales. Pero sí que es cierto que he salido con varios chicos de pelo largo. Y me gustaban muchísimo por eso. Con la edad que tengo se me hace impensable recomendar a un tío de treinta y algo que se deje melena, básicamente porque ya tengo suerte si conserva el cabello. Tan ridículo como pedirle que folle como si hiciese porno, o qué sé yo.

Con esta entrada sólo quiero resaltar la diferencia entre cuando una amiga te hace una recomendación y un hombre te hace otra. Tu amiga o amigo no espera que le hagas caso por ser quien es, ni por el vínculo que os une. De hecho si no le haces caso sigue su vida y no te insiste en cómo le gusta. Te respeta, porque te quiere tal como eres. Y así es como te deben querer.

Sólo he salido con dos personas que han respetado mi individualidad, que sabían que jamás sería una persona discreta, gris, poco atrevida. Y no se sentían expuestos ni intimidados. No es que los demás se moviesen en las frases del principio, pero sí que es cierto que llegado cierto punto, se equivocaban.

Así que inauguro el 2020, año de la rata, con una pequeña disertación sobre errores que hombres no deben cometer y mujeres no deben permitir, tengas quince o tengas cuarenta. La conquista de la felicidad no pasa por desnaturalizar tu espíritu, sino por reivindicarte estés con quién estés. Y si alguien no está satisfecho, o no se siente cómodo contigo, es mejor que no lo esté. 

Feliz Año Nuevo.

jueves, 26 de diciembre de 2019

Life Stranding

Es posible que a este piso sólo lleguen personas con vidas varadas. Así que espero ser capaz de moverme con más fuerza.

martes, 24 de diciembre de 2019

Asimetría

Por muchas representaciones que mires en forma de ilustración o fotografía con filtro, los ojos humanos carecen de dicha proporción en relación al rostro. Tampoco tenemos una simetría perfecta como podemos conseguir dibujando en un iPad, y aunque disfrutemos de imágenes irreales lo tangible es distinto.

Esto básicamente se aplica a la mayoría de cosas del mundo. 

Hay personas más conectadas con lo que es el ser mismo y otras más ligadas a su idílica representación. Y yo hace tiempo que abandoné el lirismo y las estrellas fugaces que acababan por tener un interior extinto.

Hay un abismo en la alteridad, y nuestra intimidad es el puente, pero socialmente uno puede quebrarlo en pro de su propia representación. Yo he quemado los puentes miles de veces en pro de nada, sumida por mi caos, amparada en la catástrofe de una historia que no puedo cambiar, pero sí superar. Y aunque el chico del verano crea que jamás he escuchado sus palabras, sí que lo he hecho, y sé que mis decisiones y mi éxito pasarán por desprenderme de ello. Otras personas los queman en pro de su propio ego.

Pero no voy a hablar de esa otra historia de puentes rotos y confianza quebrada que podría haber sido la mejor si no hubiésemos cometido tantos errores. Porque sería llorar inútilmente.

Es mejor ver más allá del cabello y los ojos, de si la piel y la voz es suave...

Este año he aprendido bastante.