El jueves después de escribir en el blog mandé un sms que no recordaba haber mandado. 5:46 de la madrugada del viernes. Es la consecuencia de que el sábado contestase casi lo mismo, a la respuesta que ahora conozco como derivada de mi sms anterior. Me asusta un pelín este tipo de cosas, pero por suerte todo fue coherente.
Al final a la comida no voy, tengo que comprar las cosas para mañana. Un lunes con pocas ganas, la verdad.
Baudrillard se lo carga todo en su libro, espero que no me cree demasiados daños emocionales. Si fuera católica igual necesitaba hablar con el profesor para solicitar un cambio de grupo, porque vaya tela... en 20 páginas ya ha puesto en duda a Dios, el resto no me lo quiero ni imaginar.
domingo, 4 de abril de 2010
Ciertos preparativos
Se va a pasar el plazo del injuve... pero me enteré con poco tiempo así que el año que viene intentaré estar más atenta. Tampoco sabía qué llevar.
Mañana día de preparativos prefiesteros. En parte, mis alergias alimentarias me librarán de un día destructivo. Con sangría y bocadillos también se pasa bien. Compras pues por la mañana, comida con los compañeros a mediodía, trabajo por la tarde, llamadas para concretar a la noche y dormir finalmente. Espero poco más.
El resfriado me paraliza y me resta fuerza, lo que contrarrestaré con acostarme pronto y madrugar; no sin antes ojear mi libro de Baudrillard e ir entrando un poco en materia.
No he hecho casi nada productivo esta tarde. Me he dedicado a mirar pisos en alquiler e informarme sobre ayudas para la emancipación. Hay estudios preciosos a un precio módico...
Sin mucho más que decir me despido hasta la próxima, que muy posiblemente podría ser martes o miércoles... Tengo un poco de miedo. A ver qué pasa...
Mañana día de preparativos prefiesteros. En parte, mis alergias alimentarias me librarán de un día destructivo. Con sangría y bocadillos también se pasa bien. Compras pues por la mañana, comida con los compañeros a mediodía, trabajo por la tarde, llamadas para concretar a la noche y dormir finalmente. Espero poco más.
El resfriado me paraliza y me resta fuerza, lo que contrarrestaré con acostarme pronto y madrugar; no sin antes ojear mi libro de Baudrillard e ir entrando un poco en materia.
No he hecho casi nada productivo esta tarde. Me he dedicado a mirar pisos en alquiler e informarme sobre ayudas para la emancipación. Hay estudios preciosos a un precio módico...
Sin mucho más que decir me despido hasta la próxima, que muy posiblemente podría ser martes o miércoles... Tengo un poco de miedo. A ver qué pasa...
El barrio
Crecer con las mejores vistas, al balcón de la señora pepa. Volar cometas con hilos o lana fabricadas con bolsas de plástico. Dibujar debajo de la mesa del salón o en la pared de la entrada hasta que se pintó. Ver crecer los árboles siameses en el jardín botánico y escribir un cuento. Pasear por la calle del Pilar y observar a los verdaderos punkis con las crestas, a los rockeros y a los primeros negros de la ciudad. Cantar la música de la época y saberse el videoclip. Comer guisantes congelados y tallos. Ir al centro en cinco minutos o acercase al zoo. Ver proliferar los graffitis de la vieja escuela debajo de la autovía y los findes ir a la Seda a tomar el sol. Comprar el pan en la panadería de las rubias que siempre veían Santa Bárbara. Cruzar la estación de autobuses y mirar a los viajeros que llegan y se van. Inventar canciones y tratar de pasarlas al pentagrama. Grabar las melodías de los dibujos para bailarlas en el patio, las cartas de cambiar, los álbumes de pegatinas, las pegatinas de los chicles, la Nancy, las Barbies... Aprender a montar en la bici... Ensayar la lambada para gimnasia...
Son las cosas que me hacían felíz en el barrio del 1985 al 1990 (digamos que del 90 al 93 hay recuerdos algo más evolucionados) y me faltan muchas más. Desde luego era una suerte, apenas implicaban dinero ni necesitaban grandes medios.
No es que eche la vista atrás porque quiera volver a eso como a algunos les parece. Tampoco rememoro para regodearme ni para gloria ni para mal, simplemente comienzo a practicar lo que a los diecisiete años predije al observar a mi profesora de literatura universal, entre otras personas: los seres humanos con la edad tendemos a simplificar. Y en esta simplificación radica la cuestión de mirar con cariño las etapas en las que simplemente teníamos alegría en el corazón respirando el aire de la mañana y llendo a pasear como cualquier otro día. Es aquí donde tomamos ejemplo. Hay sociólogos que teorizan acerca de que ancianos y niños son los grupos sociales con apetencias y rutinas más similares entre sí, y creo que es por esto mismo. Ya no sólo porque el deterioro físico lleve a algunos a volverse dependientes y perder el control de su cuerpo, sino por la evolución mental que la persona sufre y acaba por cristalizar. En absoluto es una involución, pues se tiene la sabiduría de las décadas complejas y de todo el trayecto. En definitiva, lo que quiero resaltar es que seguir obcecado en los laberintos mentales adolescentes y postadolescentes no es más que seguir arrastrando una amargura inútil. No pondré una edad al término de la postadolescencia pero, por hablar en general, diría que a partir de los 20 años uno puede abandonarla en cualquier momento y es entonces cuando elegir cómo configurar nuestra mente. Podemos seguir en el universo de la autoincomprensión o querer comprendernos. Empezar a resumir para separar lo banal de lo auténtico o vivir lo banal de forma auténtica. Y demás opciones posibles que personalizadas tendrían más sentido.
En mi caso, el propósito va a ser evolucionar nutriéndome de la alegría que subyace en las rutinas, tratando de aportar a éstas mi propio toque personal. El plan no es otro que hacer original el presente y cargarlo de imaginación hasta construir un bonito "pasado inmediato".
El orden en casa inspira paz. Tengo un nuevo archivador en el que he recogido cosas que antes estaban por el suelo, a falta de un sitio mejor, así que he aumentado el espacio.
Una mañana de éstas iré al barrio a comprar té... y tal vez una tetera y vasos.
Son las cosas que me hacían felíz en el barrio del 1985 al 1990 (digamos que del 90 al 93 hay recuerdos algo más evolucionados) y me faltan muchas más. Desde luego era una suerte, apenas implicaban dinero ni necesitaban grandes medios.
No es que eche la vista atrás porque quiera volver a eso como a algunos les parece. Tampoco rememoro para regodearme ni para gloria ni para mal, simplemente comienzo a practicar lo que a los diecisiete años predije al observar a mi profesora de literatura universal, entre otras personas: los seres humanos con la edad tendemos a simplificar. Y en esta simplificación radica la cuestión de mirar con cariño las etapas en las que simplemente teníamos alegría en el corazón respirando el aire de la mañana y llendo a pasear como cualquier otro día. Es aquí donde tomamos ejemplo. Hay sociólogos que teorizan acerca de que ancianos y niños son los grupos sociales con apetencias y rutinas más similares entre sí, y creo que es por esto mismo. Ya no sólo porque el deterioro físico lleve a algunos a volverse dependientes y perder el control de su cuerpo, sino por la evolución mental que la persona sufre y acaba por cristalizar. En absoluto es una involución, pues se tiene la sabiduría de las décadas complejas y de todo el trayecto. En definitiva, lo que quiero resaltar es que seguir obcecado en los laberintos mentales adolescentes y postadolescentes no es más que seguir arrastrando una amargura inútil. No pondré una edad al término de la postadolescencia pero, por hablar en general, diría que a partir de los 20 años uno puede abandonarla en cualquier momento y es entonces cuando elegir cómo configurar nuestra mente. Podemos seguir en el universo de la autoincomprensión o querer comprendernos. Empezar a resumir para separar lo banal de lo auténtico o vivir lo banal de forma auténtica. Y demás opciones posibles que personalizadas tendrían más sentido.
En mi caso, el propósito va a ser evolucionar nutriéndome de la alegría que subyace en las rutinas, tratando de aportar a éstas mi propio toque personal. El plan no es otro que hacer original el presente y cargarlo de imaginación hasta construir un bonito "pasado inmediato".
El orden en casa inspira paz. Tengo un nuevo archivador en el que he recogido cosas que antes estaban por el suelo, a falta de un sitio mejor, así que he aumentado el espacio.
Una mañana de éstas iré al barrio a comprar té... y tal vez una tetera y vasos.
viernes, 2 de abril de 2010
Naúfragos
Supongo que en algún punto todos nos hemos sentido como ese naúfrago que simplemente perdió el rumbo, llegando a dialogar con invenciones hasta encontrar la valentía para arrojarse al mar en busca de una oportunidad. A la vuelta, y después del esfuerzo, igual nos toca ver cómo los demás siguieron sin nosotros... y en ese cruce de caminos tratar de hallar de nuevo la esperanza.
La primera vez que ví a uno de mis conocidos comentó algo parecido a que la gente que está fuera de un campo, de una materia, es en realidad la necesaria para criticar y evidenciar las carencias de ese campo, pues posee un pensamiento más libre, menos condicionado por la perspectiva propia del experto, y que en definitiva, todo el mundo puede aportar la solución mágica que cambie el desenlace y la resolución de un problema. Este pensamiento es optimista en el sentido de que todos podemos aportar mejoras y nuevas ideas a áreas externas a las nuestras, integrándonos y mejorándonos los unos a otros.
Me gusta dialogar y codearme con gente de ámbitos muy distintos al mío, y que expresen sin vergüenza sus conocimientos, inquietudes, hallazgos y avances. Supongo que siempre ha sido muy propio de los artistas, reunirse en los cafés para charlar con ciudadanos del mundo, cultivarse y enriquecerse. Y no necesitamos estar en París para eso, ni ser especialmente bohemios. Aquí hay amigos, bares, gente, pseudoextraños y extraños por conocer que nos brindan la oportunidad de interrogarnos e interrogarlos.
No es obligatorio que las enseñanzas adquiridas de esta experiencia correspondan a licenciados, diplomados o remasterizados, no me refiero a eso. Los locos del bar igual te dan la lección magistral que te salve del abismo. La experiencia nutre y este crecimiento es conveniente darlo a los demás por si en algo les sirve.
Ya que este año no tengo vacaciones y los sábados en verano no trabajo es posible que me dedique a hacer escapadas de fin de semana para conocer mundo.
Mucha gente se va, otra vuelve... y aquí por unas u otras nunca hacemos nada. Esto tiene que cambiar. Pienso materializar todas las notas mentales y escritas, este blog no es más que eso, una recopilación pública que me obligue a ser coherente y a luchar por lo que, derivado del día a día, deseo y creo que soy capáz de construir.
Tengo algo de frío interior, así que no voy a salir. Mañana trabajo, seguido de una tarde productiva, espero. No me llama nada salir por la noche, con lo agusto que estaría viendo una peli tirada en el sofá... con palomitas y besos...
La idea de ser profesora y tener tantas vacaciones es ideal para cuando decida ser madre. Si algún día eso es posible, podría ser la profesión perfecta... hasta ese día, prefiero rodar por el mundo para poder enseñar más que Arte a los chicos, ganar en experiencia específica y alguna cosilla más.
Pocas vacaciones quedan ya, entre hacer trabajos por la mañana y dormir esta semana he optado por lo segundo. A partir de mañana me pongo sin excusas.
Voy a la ducha, son las 23:22 aunque las entradas del blog digan otra cosa. Frío, pereza, un poco de tristeza...
Mañana más.
La primera vez que ví a uno de mis conocidos comentó algo parecido a que la gente que está fuera de un campo, de una materia, es en realidad la necesaria para criticar y evidenciar las carencias de ese campo, pues posee un pensamiento más libre, menos condicionado por la perspectiva propia del experto, y que en definitiva, todo el mundo puede aportar la solución mágica que cambie el desenlace y la resolución de un problema. Este pensamiento es optimista en el sentido de que todos podemos aportar mejoras y nuevas ideas a áreas externas a las nuestras, integrándonos y mejorándonos los unos a otros.
Me gusta dialogar y codearme con gente de ámbitos muy distintos al mío, y que expresen sin vergüenza sus conocimientos, inquietudes, hallazgos y avances. Supongo que siempre ha sido muy propio de los artistas, reunirse en los cafés para charlar con ciudadanos del mundo, cultivarse y enriquecerse. Y no necesitamos estar en París para eso, ni ser especialmente bohemios. Aquí hay amigos, bares, gente, pseudoextraños y extraños por conocer que nos brindan la oportunidad de interrogarnos e interrogarlos.
No es obligatorio que las enseñanzas adquiridas de esta experiencia correspondan a licenciados, diplomados o remasterizados, no me refiero a eso. Los locos del bar igual te dan la lección magistral que te salve del abismo. La experiencia nutre y este crecimiento es conveniente darlo a los demás por si en algo les sirve.
Ya que este año no tengo vacaciones y los sábados en verano no trabajo es posible que me dedique a hacer escapadas de fin de semana para conocer mundo.
Mucha gente se va, otra vuelve... y aquí por unas u otras nunca hacemos nada. Esto tiene que cambiar. Pienso materializar todas las notas mentales y escritas, este blog no es más que eso, una recopilación pública que me obligue a ser coherente y a luchar por lo que, derivado del día a día, deseo y creo que soy capáz de construir.
Tengo algo de frío interior, así que no voy a salir. Mañana trabajo, seguido de una tarde productiva, espero. No me llama nada salir por la noche, con lo agusto que estaría viendo una peli tirada en el sofá... con palomitas y besos...
La idea de ser profesora y tener tantas vacaciones es ideal para cuando decida ser madre. Si algún día eso es posible, podría ser la profesión perfecta... hasta ese día, prefiero rodar por el mundo para poder enseñar más que Arte a los chicos, ganar en experiencia específica y alguna cosilla más.
Pocas vacaciones quedan ya, entre hacer trabajos por la mañana y dormir esta semana he optado por lo segundo. A partir de mañana me pongo sin excusas.
Voy a la ducha, son las 23:22 aunque las entradas del blog digan otra cosa. Frío, pereza, un poco de tristeza...
Mañana más.
Reacciones, impresiones y estabilidad
A veces se es solidario con gente que no lo aprecia. Hoy hemos ido de aperitivo para cambiar las rutinas habituales, pero a pesar de ello el inconformismo estaba presente. Nadie puede estar bien por complacer a alguien, pero por lo menos no olvidar a las personas que también están mal.
No temo a las personas impulsivas por serlo, ni pienso que me quieran menos por ser así, pero lo que es en mi caso, parece que alguien escribió una nota de aviso en mi perfil social para ser temida como "altamente incendiaria". Empiezo a estar un poco harta de que todos se miren el ombligo, de bromas malinterpretadas y conjuras de oscuros planes que desde luego yo no elaboro.
Por otra parte me alegra ver cómo las malas impresiones del pasado se diluyen con el tiempo, al menos, otros gozan del beneficio de la duda y la carencia de rencor. Supongo que un mundo estable es imposible en nuestro caso. Pero yo lo estoy logrando, y lo llevo logrando desde el 28 de febrero, ni un día menos.
Desde que empecé a trabajar enfoco mis días como "microvidas" y trato de ocuparlas lo mejor posible para sentirme satisfecha por si no hubiese opción a más. Los planes a largo plazo a la larga decepcionan, así que como mucho algo puntual y lo demás improvisado.
La gente de alrededor también tiene ilusiones más allá de su trabajo. Fantasías estrambóticas y aparentemente inverosímiles, capaces de ser cumplidas, dependiendo del empeño.
Si alguien me odiase me gustaría saberlo. No odio a nadie, así que todos deberíais saberlo. El odio y el amor son sentimientos que deberían ser comunicados hasta llegar a subsanar la cuestión.
A mí no me cuida nadie cuando estoy mal y a veces estando mal cuido de otros. No es algo que haga por ningún tipo de interés, pero sí algo de reconocimiento. Todos cometemos errores, no seamos tan hipócritas de no reconocerlos.
Pensando en el comentario de "tener un hijo es condenarlo a la muerte" yo más bien me preocupo por el "tener un hijo es condenarlo a la vida". Es todo lo que tenemos, lo más preciado, lo único pero... implica el sufrimiento natural al saber que ésta acabará, que todo es temporal, sumado al peso de los errores, decepciones, pérdidas... Pienso en los padres que ven a sus hijos morir y es duro pero, si le das la vida a un hijo y se suicida... debe ser como haberle hecho el mejor regalo que tenías y ver cómo renuncia a él. Este es un caso radical pero hay gente que practica la anti existencia con ciertos actos. Pensemos en lo difícil que es para unos padres contemplar como el ser que ha salido de ti mismo no valora su existencia, no siente ilusión ni felicidad, no sonríe...
Basta de anti existencia por favor, aunque sea por las personas que nos aman más de lo que lo hará nadie en el mundo.
No temo a las personas impulsivas por serlo, ni pienso que me quieran menos por ser así, pero lo que es en mi caso, parece que alguien escribió una nota de aviso en mi perfil social para ser temida como "altamente incendiaria". Empiezo a estar un poco harta de que todos se miren el ombligo, de bromas malinterpretadas y conjuras de oscuros planes que desde luego yo no elaboro.
Por otra parte me alegra ver cómo las malas impresiones del pasado se diluyen con el tiempo, al menos, otros gozan del beneficio de la duda y la carencia de rencor. Supongo que un mundo estable es imposible en nuestro caso. Pero yo lo estoy logrando, y lo llevo logrando desde el 28 de febrero, ni un día menos.
Desde que empecé a trabajar enfoco mis días como "microvidas" y trato de ocuparlas lo mejor posible para sentirme satisfecha por si no hubiese opción a más. Los planes a largo plazo a la larga decepcionan, así que como mucho algo puntual y lo demás improvisado.
La gente de alrededor también tiene ilusiones más allá de su trabajo. Fantasías estrambóticas y aparentemente inverosímiles, capaces de ser cumplidas, dependiendo del empeño.
Si alguien me odiase me gustaría saberlo. No odio a nadie, así que todos deberíais saberlo. El odio y el amor son sentimientos que deberían ser comunicados hasta llegar a subsanar la cuestión.
A mí no me cuida nadie cuando estoy mal y a veces estando mal cuido de otros. No es algo que haga por ningún tipo de interés, pero sí algo de reconocimiento. Todos cometemos errores, no seamos tan hipócritas de no reconocerlos.
Pensando en el comentario de "tener un hijo es condenarlo a la muerte" yo más bien me preocupo por el "tener un hijo es condenarlo a la vida". Es todo lo que tenemos, lo más preciado, lo único pero... implica el sufrimiento natural al saber que ésta acabará, que todo es temporal, sumado al peso de los errores, decepciones, pérdidas... Pienso en los padres que ven a sus hijos morir y es duro pero, si le das la vida a un hijo y se suicida... debe ser como haberle hecho el mejor regalo que tenías y ver cómo renuncia a él. Este es un caso radical pero hay gente que practica la anti existencia con ciertos actos. Pensemos en lo difícil que es para unos padres contemplar como el ser que ha salido de ti mismo no valora su existencia, no siente ilusión ni felicidad, no sonríe...
Basta de anti existencia por favor, aunque sea por las personas que nos aman más de lo que lo hará nadie en el mundo.
Sueños marchitos
Al llegar a casa toca aceptar la realidad. Huidas varias de conocidos tuyos, no tanto míos, tratando de evitar lo que otras veces será inevitable. No entiendo por qué tanta polémica por asuntos evidentes. Espero que el día de morir por dentro se retrase hasta unos meses.. años o milenios... no tener que soportar escenas insoportables, noches inaguantables y llantos inconsolables.
Mañana viernes santo. Nada que celebrar en realidad. Seguiremos sacando la cabeza para no ahogarnos en busca de algo de oxígeno y sonrisas que no hagan esta existencia tan turbia...
Sigo sin entender por qué tantas buenas personas vivimos esta depresión constante, esta amargura incurable de noches vacías, de sueños incompletos, de amores rotos y deseos marchitos, mientras los demás bailan insensatos como antes lo hicimos nosotros, con la inocencia de niños ilusos.
Peter pan me abandonó y campanilla tampoco me quiere, ni siquiera neverland subsiste para escapar a ratos... los niños perdidos nos quedamos huérfanos para siempre... no encontraremos la flor ni el zorro del principito... no pasearemos en moto como Amelie con el amor verdadero ni viviremos el mundo que quisimos vivir...
todo destruído, como siempre... pedazos que volveremos a dar sentido a la fuerza, sin más remedio, chapuzas... y millones de pensamientos que en absoluto piensan en nosotros... porque todos piensan en sí mismos, y los buenos hemos sido olvidados.
La fe está muerta y mi único Dios me abandonó hace meses.
Mañana viernes santo. Nada que celebrar en realidad. Seguiremos sacando la cabeza para no ahogarnos en busca de algo de oxígeno y sonrisas que no hagan esta existencia tan turbia...
Sigo sin entender por qué tantas buenas personas vivimos esta depresión constante, esta amargura incurable de noches vacías, de sueños incompletos, de amores rotos y deseos marchitos, mientras los demás bailan insensatos como antes lo hicimos nosotros, con la inocencia de niños ilusos.
Peter pan me abandonó y campanilla tampoco me quiere, ni siquiera neverland subsiste para escapar a ratos... los niños perdidos nos quedamos huérfanos para siempre... no encontraremos la flor ni el zorro del principito... no pasearemos en moto como Amelie con el amor verdadero ni viviremos el mundo que quisimos vivir...
todo destruído, como siempre... pedazos que volveremos a dar sentido a la fuerza, sin más remedio, chapuzas... y millones de pensamientos que en absoluto piensan en nosotros... porque todos piensan en sí mismos, y los buenos hemos sido olvidados.
La fe está muerta y mi único Dios me abandonó hace meses.
jueves, 1 de abril de 2010
"Seguiremos fabricando recuerdos"
Es la frase de la dedicatoria en mi 25 cumpleaños, y va a ser la pauta a seguir en el año de la conciencia, dícese 2010. Se instauran nuevas frases entre compañeros como "pausa para risas", que creo que todo el mundo debería añadir a su actividad vital diaria, y muchas más que iré resaltando.
Dormir hasta tarde ayuda a veces a pasar por alto situaciones alterantes que no transmiten más que sentimientos negativos e inestabilidad, sumado a la tristeza de las pérdidas, los malentendidos y el amor no correspondido. Pero da igual, es mi estado habitual en cierto modo, la gente me suele conocer o en standby o durante el noviazgo-relación, no tengo otro término.
Mañana no trabajo. Ha sido sorpresa. Posible día de gestiones, compras, aperitivo, cine con compañeros o posible fiesta nocturna, aún por determinar...
Me acostaré en breve para no pensar, y así, sucesivamente.
Dormir hasta tarde ayuda a veces a pasar por alto situaciones alterantes que no transmiten más que sentimientos negativos e inestabilidad, sumado a la tristeza de las pérdidas, los malentendidos y el amor no correspondido. Pero da igual, es mi estado habitual en cierto modo, la gente me suele conocer o en standby o durante el noviazgo-relación, no tengo otro término.
Mañana no trabajo. Ha sido sorpresa. Posible día de gestiones, compras, aperitivo, cine con compañeros o posible fiesta nocturna, aún por determinar...
Me acostaré en breve para no pensar, y así, sucesivamente.
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